sábado, 5 de febrero de 2011

De Agustín Rueda y los malos tratos. 5 de febrero de 1988



23 años tiene este cartel y 23 cumple hoy la concentración a la que convocaba la Asociación contra la tortura, a las 8 de la tarde (ahora somos más de "a las 20:00 horas"). Lo último relevante que sé de la Asociación contra la tortura es que fue condeada a pagar un dineral en 2000 por hacer públicos nombres de funcionarios de prisiones y policías, como se reseña aquí.
Los colectivos que apoyaban esta concentración son variopintos. Desde las Madres contra la Droga (hoy siguen existiendo, más o menos, con centro en la parroquía de San Carlos Borromeo, la del cura Castro de Entrevías), hasta la CNT, el Movimiento Comunista, la Liga Comunista Revolucionaria...
Personalmente, a día de hoy, para este tipo de batallas en defensa de los derechos humanos soy más de Amnistía Internacional.
El cartel llamando a la concentración hace referencia al asesinato de Agustín Rueda para denunciar, diez años más tarde, malos tratos en las cárceles. Agustín Rueda es uno de esos oscuros capítulos de la Transición. Fue un joven anarquista que fue torturado hasta morir en la cárcel de Carabanchel en marzo de 1978, cuando todavía no estaba tipificado el delito de tortura.
El asesinato de Agustín Rueda supuso el primer juicio contra funcionarios de prisiones por tortura. La presión de la prensa también fue indispensable. En aquellos días ser periodista implicaba credibilidad, formar parte de la trinchera de la democracia, desenmascarar injusticias y barbaridades como el caso Agustín Rueda. En este breve reportaje puedes tomar contacto con lo que ocurrió en Carabanchel. Pincha aquí. Evidentemente costó años normalizar la situación de las cárceles. Y no era lo mismo ser detenido en 1978 que en 1988.
Si volvemos un instante al cartel vemos que, efectivamente, en aquellos tiempos no había photoshop, que el silueteado de las caras de Adolfo Suárez y Felipe González es espantoso. El ideólogo del cartel sitúa un basto del tipo baraja española en el ángulo enfrentado a la faz de Suárez y otro igual, pero asido por una mano que rememora al puño y la rosa del PSOE, frente al de Felipe González.
La ilustración, ¿qué decir de la ilustración? Muestra a unos presos formados junto a un funcionario, y el espacio que debía ocupar uno de los presos está ocupado por un una trágica mancha de sangre. En fin, que tampoco hace tanto de esto, poco más de 20 años. Y ya se sabe, 20 años no es nada...

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